viernes, 1 de agosto de 2025

🕊️ Gaza: entre el terror de Hamas y la fuerza de Israel, un pueblo atrapado

El conflicto en Gaza está sacudiendo al mundo.

Las imágenes son devastadoras. Las cifras, insoportables. Y las posturas, cada vez más polarizadas.

Pero para muchos ciudadanos de a pie, una pregunta resuena por encima de todas:

¿Qué está pasando realmente?

Porque entre el ruido ideológico y la propaganda de todas las partes, hay una gran confusión sobre lo esencial.


🔥 Todo comenzó con un ataque terrorista

La escalada actual tiene un origen claro:

el ataque brutal de Hamas el 7 de octubre de 2023 contra civiles israelíes, con secuestros, violaciones, asesinatos indiscriminados y una violencia sin precedentes.

Un hecho calificado por la comunidad internacional como terrorismo, incluso por países que hoy critican a Israel.

A partir de ahí, Israel respondió con una operación militar a gran escala en Gaza.


🇵🇸 ¿Qué es Palestina y qué es Hamas?

Aquí empieza la confusión para muchos:

  1. Palestina es el nombre del pueblo y del territorio (ocupado o disputado, según se mire) que aspira a ser un Estado independiente.
  2. Hamas es una organización islamista, armada y considerada grupo terrorista por EE.UU., la UE y otros muchos países.
  3. Hamas controla Gaza desde 2007, tras expulsar por la fuerza a la Autoridad Nacional Palestina (moderada y reconocida internacionalmente).

Por tanto, no: no todo palestino es Hamas.

Y sí: muchos palestinos viven sometidos también al régimen autoritario y represivo de Hamas.


🩸 ¿Hay genocidio por parte de Israel?

Este término se está utilizando con fuerza en medios y redes.

Pero es necesario hacer una distinción jurídica y ética:

  1. El genocidio, según el derecho internacional, implica intención de exterminar deliberadamente a un grupo étnico o nacional.
  2. Las acciones de Israel pueden ser (y están siendo) duramente criticadas por desproporcionadas, indiscriminadas o incluso inhumanas.
  3. Pero jurídicamente, no hay consenso en la comunidad internacional para calificarlo como genocidio.

Eso sí: las víctimas civiles son reales, numerosas y dolorosas.

Y eso exige más que definiciones: exige soluciones.


🤷‍♂️ ¿Apoya el pueblo palestino a Hamas?

Esa es una de las preguntas más difíciles y menos respondidas:

  1. Hamas llegó al poder en Gaza por elecciones en 2006. Desde entonces no ha habido más comicios.
  2. Muchos palestinos no tienen alternativa real, ni voz ni voto.
  3. Otros han sido educados en el odio a Israel desde niños.
  4. Y una gran parte solo quiere sobrevivir entre dos fuegos: el del yihadismo interno y el del castigo externo.


🧨 ¿Y los países de alrededor?

El conflicto se ha expandido:

  1. Hezbolá en Líbano lanza ataques al norte de Israel.
  2. Milicias proiraníes actúan desde Siria, Yemen e Irak.
  3. Irán mueve fichas indirectamente.
  4. Y Occidente… mira, condena y titubea.

Israel, por su parte, se siente solo, rodeado, y con derecho a defenderse con dureza.

Pero esa dureza ha dejado miles de niños muertos, hospitales arrasados y una Gaza en ruinas.


🕯️ ¿Soluciones? Difíciles, pero no imposibles

No se puede resolver en un tuit ni en una pancarta. Pero sí se puede avanzar hacia algo mejor. Algunas claves:

  1. Reconocer el derecho de Israel a existir y a defenderse del terrorismo.
  2. Reconocer el derecho del pueblo palestino a tener un Estado digno, viable y en paz.
  3. Separar al pueblo palestino de Hamas y al islam de los yihadistas.
  4. Presionar a Israel para que frene la expansión de asentamientos y el castigo colectivo.
  5. Presionar a Hamas y similares para que desaparezcan del tablero.

Y sobre todo: dejar de ver este conflicto como un partido de fútbol con buenos y malos.

En Gaza, como en Israel, hay gente inocente enterrando a sus hijos. Y eso debería bastar para que el mundo actúe con menos ideología y más humanidad.

🎓 Cargos sin título: cuando el fraude académico hunde las instituciones

No es solo que muchos cargos públicos accedan al poder sin experiencia, sin oposición y sin haber demostrado nada.

Lo más grave es que algunos ni siquiera tienen los títulos que dicen tener. Los falsifican. Los inventan. Y los exhiben impunemente.

Y lo hacen con absoluta impunidad, mientras dirigen ministerios, empresas públicas, consejerías o agencias que gestionan millones de euros y afectan a millones de personas.

🧾 No es anécdota: es una plaga estructural

  1. Títulos inflados.
  2. Másteres que no se cursaron.
  3. Universidades que nunca pisaron.
  4. Cursos inventados, idiomas soñados, doctorados fantasmas.

Mientras tanto, esos mismos personajes ascienden por ser afines al partido, amigos del líder o expertos en aplaudir.

El talento no importa. El mérito estorba. Lo que cuenta es la lealtad, no la capacidad.

🛠️ ¿Y cuál es el resultado? El desastre institucional

La incompetencia no se queda en lo simbólico. Tiene consecuencias reales. Y graves.

Cuando quienes toman decisiones no saben de lo que hablan, todo se degrada:

  1. Trenes que no caben por los túneles.
  2. Sistemas informáticos colapsados.
  3. Listas de espera interminables en sanidad.
  4. Planes educativos diseñados por ignorantes.
  5. Ayudas que no llegan. Procesos que se eternizan. Servicios que se desmoronan.

Y detrás de todo eso, hay alguien sin formación dirigiendo lo que no entiende.

⚖️ El coste invisible: el talento perdido

Todo esto tiene un nombre en economía: coste de oportunidad.

Es decir, lo que podríamos tener y no tenemos por culpa de decisiones erróneas.

  1. ¿Qué habría pasado si ese puesto lo ocupase alguien preparado?
  2. ¿Qué avances, mejoras o reformas se han perdido por poner a un mediocre con carné en vez de a un profesional con méritos?
  3. ¿Cuánta gente valiosa ha sido apartada, marginada o expulsada del sistema?

El precio del enchufe no es solo moral. Es funcional. Y lo pagamos todos.


🧩 Conclusión: cuando el fraude sube, el país baja

No es solo indignante.

Es desolador.

Porque mientras el poder se reparte entre falsificadores de currículums, pelotas de partido y parásitos institucionales, generaciones brillantes —formadas, valientes y capaces— quedan fuera.

Y así, España no solo pierde justicia: pierde talento, pierde eficiencia, y pierde futuro.

martes, 29 de julio de 2025

Las mejores. Pero el gol no entró.

A veces, el fútbol es tan cruel como hermoso. La selección femenina de fútbol nos ha regalado un campeonato de ensueño, una Eurocopa 2025 para recordar, cargada de entrega, juego brillante y una conexión con la afición que trasciende el resultado. Pero en la final, en ese último paso hacia la gloria, la suerte decidió mirar hacia otro lado.

No fue una derrota. Fue un empate que se resistió al tiempo reglamentario, a la prórroga, y que acabó en esa ruleta despiadada de los penaltis. Allí donde no siempre gana el mejor, sino quien acierta un centímetro más o falla un suspiro menos. Y esta vez, el balón decisivo no quiso entrar.

Podríamos hablar de justicia, de merecimientos, de lo que pudo ser. Pero no. Hoy hay que hablar de lo que fue: una generación que ha llevado el fútbol femenino español a lo más alto, que ha hecho vibrar a un país, que ha demostrado carácter, temple y talento. De jugadoras que no bajaron los brazos, que pelearon cada balón como si fuera el último, que han escrito una historia de orgullo y coraje.

Porque las finales no solo se ganan en el marcador. También se ganan en el alma de quienes lo dieron todo. Y ellas lo dieron todo.

La Eurocopa 2025 se les escapó por milímetros. Pero el respeto, la admiración y el corazón de millones ya lo tienen. Para muchas, hoy duele. Pero el tiempo pondrá esta gesta en el lugar que merece. Porque el fútbol, como la vida, no siempre premia de inmediato. A veces lo hace en la memoria.

Son las mejores. Pero el gol no entró.

Y aun así, se han ganado la eternidad.

⚖️ Un país donde el Fiscal General va al banquillo… y nadie dimite

La noticia aún no ocupa portadas. No ha causado terremoto político. Ni siquiera ha provocado, ni provocará, dimisiones.

Pero es una bomba institucional con la mecha encendida:

El Fiscal General del Estado será juzgado por un delito de revelación de secretos.

¿Nos hemos acostumbrado tanto al descrédito que ya no nos inmuta ver al máximo representante del Ministerio Público sentado en el banquillo?

¿Qué más tiene que pasar para que alguien asuma responsabilidades?


🧨 La Fiscalía, al servicio de todos… no del poder

El Fiscal General no es un cargo menor. Representa la independencia de la acusación pública frente al poder político, económico y mediático.

Es quien debe proteger la legalidad por encima de intereses partidistas.

Por eso, que el máximo responsable de la Fiscalía esté acusado de vulnerar la ley que debe defender, y aún así permanezca en su puesto, es el colmo de la impunidad institucional.


❌ ¿Y el Gobierno? Silencio absoluto

Que el Ejecutivo no haya pedido su cese inmediato es otra prueba del deterioro de la ética pública en España.

Porque cuando un fiscal general imputado ni dimite ni es cesado, el mensaje al ciudadano es claro:

La ley es para ti, no para nosotros.


🗣️ ¿Qué pensarán los jueces, fiscales y funcionarios honestos?

¿Con qué autoridad puede hablarse de regeneración democrática si el responsable máximo del Ministerio Público seguirá acudiendo a actos oficiales mientras espera juicio?

¿Con qué cara se puede pedir confianza en las instituciones?


🧩 Conclusión: no es una anécdota, es un síntoma

Lo que estamos viendo no es un caso aislado, es la evidencia de un sistema que ha perdido la vergüenza.

El Fiscal General al banquillo.

El Gobierno calla.

Y los ciudadanos… asistimos atónitos.

Pero ojo: cuando lo escandaloso se normaliza, la democracia se degrada sin hacer ruido.

🧳 Inmigración irregular: ¿ayuda humanitaria o negocio encubierto?

Cada vez más ciudadanos —sin ser racistas, sin votar a partidos extremos, sin vivir del odio— se hacen preguntas incómodas que los gobiernos y muchos medios evitan responder:

  1. ¿Por qué crece la inmigración irregular sin control efectivo?
  2. ¿Por qué no se distingue entre el que huye y el que viene a delinquir?
  3. ¿Qué hay de cierto en que Marruecos está vaciando sus cárceles y enviando a los peores a Europa?

Preguntar esto no es xenofobia. Es sentido común. Y silenciarlo solo alimenta la crispación.


🌍 Regular ≠ Irregular: no son lo mismo, y deben tratarse distinto

España necesita inmigración regular, legal, formativa, ordenada.

Pero abrir la puerta a todos sin distinción, sin control y sin integración no es solidaridad. Es irresponsabilidad.

  1. Un inmigrante regular cumple requisitos, paga impuestos, respeta leyes y se integra.
  2. Uno irregular entra sin permiso, sin identificación, sin garantías de conducta ni arraigo.

Confundir ambos perfiles es un insulto al inmigrante que hace las cosas bien.


🛶 Pateras y realidad: ¿de verdad son refugiados?

Las imágenes que vemos ya no son las que nos mostraban hace años.

No llegan familias desnutridas. No llegan niños llorando ni madres escapando del horror.

Llegan, en su mayoría, hombres jóvenes, sanos, fuertes, con móvil, ropa de marca y zapatillas Nike.

En muchos casos, con más músculo que papeles.

No vienen a morir de hambre: vienen a vivir mejor.

Eso en sí no es delito. Pero no hay país en el mundo que pueda absorber una entrada masiva y sin filtro sin consecuencias sociales, económicas ni de seguridad.


❓ Marruecos, cárceles y silencio oficial: ¿mito o realidad?

Circulan informes, rumores y testimonios sobre la expulsión deliberada de presos marroquíes hacia Europa, especialmente España.

El método sería simple: liberar a ciertos reclusos a cambio de que se embarquen rumbo a Europa.

¿Es cierto?

Las autoridades callan. Los medios lo ignoran.

Pero los datos de reincidencia delictiva entre algunos inmigrantes recién llegados hablan por sí solos.

Si esto es cierto, no es migración. Es chantaje. Es exportación de delincuencia.


💸 Inmigración irregular = negocio de mafias (¿y de Estados en connivencia?)

Pocos se atreven a decirlo abiertamente, pero cada vez más datos apuntan a una verdad incómoda:

la inmigración irregular mueve millones… y no solo para las mafias.

Las rutas desde África y Asia están controladas por redes criminales altamente organizadas.

  1. Se paga por plaza en una patera como si fuera un asiento de avión.
  2. Se compran pasaportes falsos, rutas alternativas, protección para cruzar fronteras.


Y en muchos casos, esos movimientos no serían posibles sin la “vista gorda” de ciertos Estados de origen o tránsito, que usan la migración como chantaje geopolítico o vía de escape de presión social interna.

¿Estamos ante una crisis humanitaria o ante un negocio global de personas?

El silencio de las instituciones internacionales ante este modelo habla más que mil discursos bienintencionados.


🧨 ¿Invasión silenciosa?

No hablamos de un ataque militar, claro.

Pero cuando miles de personas entran de forma irregular, sin identidad ni control, en un país que no puede asumirlo… eso es una forma de invasión, aunque no lleven armas.

  1. Saturan los servicios sociales.
  2. Colapsan los centros de acogida.
  3. Alimentan la economía sumergida.
  4. Y en algunos casos, aumentan la inseguridad en barrios obreros que no pueden blindarse ni mudarse.

¿Quién paga esa factura?

El ciudadano de a pie.


🔴 Utilización política de la inmigración irregular


En este contexto de caos silencioso, la inmigración irregular no solo es un problema social: también se ha convertido en un arma política.


  1. Unos la explotan para alimentar miedo, polarización y discursos extremos.
  2. Otros la blanquean para exhibir superioridad moral, señalando como racista a todo el que plantee dudas legítimas.



Y en medio, nadie resuelve nada. Solo se acumulan titulares, silencios y fotos de archivo.

Peor aún: muchos partidos la usan como elemento de negociación encubierta con gobiernos extranjeros. Mientras se reparten cuotas de acogida o se pactan ayudas al desarrollo, se aceptan flujos de entrada como si fueran mercancía geopolítica.

El resultado es perverso:

la inmigración ya no se gestiona. Se instrumentaliza.



🧩 Conclusión: ¿ayuda o suicidio asistido?

España no puede permitirse una manga ancha permanente con la inmigración irregular.

Porque ni el sistema lo resiste, ni la sociedad lo tolera por mucho más tiempo.

Y mientras los políticos miran a otro lado, se criminaliza al que hace preguntas legítimas, y se blanquea un fenómeno que ya se ha ido de las manos.

Defender la inmigración legal es compatible con exigir fronteras, orden y firmeza con quien no respeta las reglas.

Lo contrario no es progresismo.

Es cobardía.

En definitiva :

Sí a la inmigración legal, ordenada y justa, a quienes llegan para trabajar, integrarse y construir una vida mejor, incluso huyendo de situaciones extremas como la guerra o el hambre.

No a la inmigración irregular consentida, donde se cuelan delincuentes, oportunistas o simplemente personas que vienen a por ayudas públicas sin aportar nada al sistema.

Porque no es solidaridad regalar pagas con dinero de los contribuyentes mientras se recortan recursos esenciales para los ciudadanos, o se les suben impuestos indiscriminadamente, que sí cumplen las normas.

Eso no es integración.

Es injusticia institucional.



lunes, 28 de julio de 2025

🇺🇸🔧 Aranceles sin contraprestación: Trump golpea, Europa agacha la cabeza

Donald Trump, en plena campaña y con tono electoralista, ha vuelto a hacerlo:

anunciar un aumento de aranceles a productos europeos.

Y esta vez, sin pactos, sin negociaciones, sin avisos constructivos.

Solo fuerza, unilateralidad… y una Europa que vuelve a quedarse sin respuesta.


🛠️ ¿Qué ha pasado?

Trump ha anunciado un nuevo paquete de aranceles a productos clave de la Unión Europea, incluyendo sectores como:

  1. Automóviles y componentes.
  2. Alimentos y bebidas (vino, queso, aceite).
  3. Tecnología.

Todo en un contexto en el que la UE no ha recibido ninguna contraprestación por sus gestos de buena voluntad en los últimos años:

  1. Aplazamiento de medidas fiscales a tecnológicas estadounidenses.
  2. Incremento en compras de gas licuado (LNG) de EE.UU.
  3. Escasa presión regulatoria a plataformas digitales norteamericanas.


🤝 ¿Qué ha hecho Europa a cambio?

Muy poco. O peor: demasiado en sentido contrario.

La presidenta de la Comisión Europea, la siempre bien peinada Ursula von der Leyen, ha priorizado la política de “buena cara, silencio y mano tendida”, incluso frente a los desplantes sistemáticos de Trump en su anterior mandato.

En lugar de una estrategia firme y coordinada, Bruselas ha optado por una diplomacia de contención pasiva, confiando en que la moderación sería correspondida.

No lo fue.


❌ El precio de no tener política exterior común

Lo ocurrido no es solo un fracaso comercial. Es la consecuencia de una Unión Europea que no habla con una sola voz en política exterior ni comercial.

Y cuando hay que plantar cara a Washington, cada país calcula su beneficio individual.

Mientras tanto:

  1. Alemania teme represalias a su industria del automóvil.
  2. Francia prioriza su agroindustria.
  3. España observa, calla y sigue recibiendo palos.


🧨 ¿Qué implica este nuevo golpe?

  1. Perjuicios directos a las exportaciones europeas, especialmente de países del sur.
  2. Mayor dependencia energética y comercial de EE.UU.
  3. La confirmación de que la UE no está en la mesa de negociación… está en el menú.


🎯 ¿Dónde está la gestión de Von der Leyen?

Von der Leyen vendió moderación como estrategia, y ahora recoge silencio como resultado.

  1. No hay medidas de reciprocidad.
  2. No se anuncia respuesta conjunta.
  3. No se exige compensación comercial.

Lo que para Trump es campaña electoral, para Europa es fragilidad estructural.

Y lo que para EE.UU. es cálculo económico, para la UE es un bochorno geopolítico.


🧩 Conclusión: sin fuerza comercial, no hay respeto internacional

Una Europa que permite que le impongan aranceles sin respuesta, no defiende a sus empresas ni a sus ciudadanos.

Y una presidenta de la Comisión que no reacciona, confirma lo que muchos ya piensan:

la UE tiene instituciones, pero no liderazgo.

Mientras Trump avanza en su agresiva estrategia de “America First”,

Von der Leyen representa una “Europe Later” que nadie se toma en serio.

¡Y esta es solo la primera bofetada!

💸 Tasa turística: ¿impuesto necesario o cobro disfrazado?

Vas de viaje, pagas el hotel, el transporte, comes fuera, compras entradas para monumentos o iglesias, y cuando crees que todo está cubierto… aparece un extra en la factura —o peor aún, fuera de ella:

la tasa turística.

¿Es un impuesto justo que mejora las ciudades, o otro ejemplo de cómo se impone al ciudadano una carga más sin justificación ni transparencia?


🧠 ¿Qué es la tasa turística?

Es un recargo que ciertos destinos aplican a quienes pernoctan en hoteles, apartamentos turísticos o campings, bajo el argumento de:

  1. Compensar el uso de servicios públicos por parte de visitantes.
  2. Financiar la limpieza, seguridad y mantenimiento del entorno.
  3. Reforzar la sostenibilidad urbana.

A priori, parece razonable.

Pero en la práctica, las dudas no paran de crecer.


📍 ¿Dónde se aplica y cuánto cuesta?



  1. Barcelona cobra hasta 4€ por noche y huésped en hoteles de gama alta.
  2. Valencia y Baleares ya lo aplican también.
  3. Madrid y Andalucía lo descartan… de momento.
  4. En ciudades como París o Roma, el importe puede superar los 5€ por noche.



El problema no es solo la cantidad, sino la falta de transparencia:

¿En qué se gasta lo recaudado? ¿Lo nota el ciudadano local? ¿Lo percibe el visitante?


⚠️ ¿Y si es solo una excusa para recaudar?

Es legítimo que los municipios busquen financiar el coste del turismo, pero también es legítimo desconfiar cuando ese dinero no se ve reflejado en mejoras visibles.


  1. ¿Las ciudades están más limpias gracias a la tasa?
  2. ¿Se cuida más el patrimonio?
  3. ¿Se regula mejor el turismo masivo?


O por el contrario…

¿se convierte en una fuente fácil de ingreso que no se justifica ni se explica?


👥 ¿Quién gana y quién pierde?


  1. Los ayuntamientos ganan liquidez.
  2. Los turistas asumen otro coste sin quejarse demasiado (por ahora).
  3. Los pequeños alojamientos sufren más el impacto proporcional.
  4. Y el mensaje implícito es este:
  5. “Gracias por venir… ahora paga un poco más por haber venido.”





🧾 ¿Y si ni siquiera aparece en la factura?

En muchos casos, la tasa turística no se incluye en el precio final del alojamiento ni aparece desglosada en la factura oficial.

  1. Se exige en mano al hacer check-in o check-out.
  2. Se cobra aparte, como un “extra” sin recibo claro.
  3. El cliente muchas veces ni sabía que existía.

Esto refuerza la opacidad y la sensación de abuso.

Porque si un impuesto no se explica, no se factura y no se justifica… ¿qué es exactamente lo que estamos pagando?


💸 ¿Ya se paga todo… para qué más?

El turista ya deja dinero en cada paso:

  1. IVA en alojamientos, comidas, entradas.
  2. Tarifas por visitas a monumentos, museos, incluso a iglesias.
  3. Impuestos indirectos a través de su consumo.

Entonces, ¿no es la tasa turística un impuesto redundante? ¿Una forma más de exprimir al visitante sin explicaciones claras?


🚧 Impuestos que pagamos… y volvemos a pagar

La tasa turística no es un caso aislado. En realidad, forma parte de una cultura fiscal de la doble carga, donde el ciudadano ya ha pagado… pero debe pagar otra vez.

Ejemplos:

  1. IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles): se paga por tener una vivienda… pero luego hay que pagar zonas azules si aparcas delante.
  2. Impuesto de circulación: se paga por tener un vehículo… pero si lo usas en ciudad, paga el parquímetro.
  3. Basura: se paga anualmente, pero luego muchos municipios cobran por bolsas especiales o recogida de enseres.

Y ahora, también:

vienes de visita, pagas el hotel, pero… ¡paga por haber venido!


⚠️ ¿Qué se financia realmente?

  1. ¿Se ve en las calles lo que se recauda?
  2. ¿Mejoran los servicios públicos de los barrios más turísticos?
  3. ¿Se invierte en mantenimiento o solo se recauda?

La falta de información es tal que nadie sabe exactamente a dónde va ese dinero.

Y si la recaudación no se traduce en mejora visible, entonces es simplemente recaudación por recaudación.


✅ ¿Y si gestionamos mejor lo que ya se paga?

El problema no es que no haya dinero. El problema es que no se gestiona con eficiencia ni justicia.

Antes de crear nuevos peajes, tasas o recargos, ¿por qué no exigir que se aprovechen bien los fondos ya existentes?

  1. Turismo sí, pero con responsabilidad fiscal.
  2. Sostenibilidad sí, pero con transparencia.
  3. Impuestos sí, pero sin repetirlos cinco veces por el mismo servicio.


🧩 Conclusión: cuando pagar se convierte en rutina… y en abuso

La tasa turística puede tener sentido si se aplica con criterio, transparencia y como medida de redistribución.

Pero cuando se convierte en un cobro silencioso, mal explicado y mal gestionado, deja de ser una herramienta y se convierte en otro síntoma de una administración voraz y poco responsable.

Porque el problema no es pagar, sino pagar sin saber por qué, para qué, ni adónde va.