viernes, 29 de agosto de 2025

📰 Opinión | “España va como un cohete”… ¿hacia dónde?

Pedro Sánchez repite que España “va como un cohete”. Una metáfora que pretende transmitir fuerza y velocidad, pero que contrasta con un país que vive su mayor deterioro en décadas: inseguridad, paro, corrupción, servicios públicos en caída libre y fractura territorial.

Incendios: la excusa del clima y la realidad de la dejadez

Este verano, España vuelve a arder. La mayoría de incendios tienen origen humano, muchos provocados, pero desde Moncloa la explicación oficial se limita a culpar al cambio climático. Mientras tanto, la respuesta del Gobierno llega tarde, mal y sin coordinación, dejando a comunidades enteras a merced de las llamas y a los ciudadanos con la amarga sensación de abandono institucional.

Corrupción en el corazón del poder

La corrupción ya no es una amenaza externa: se ha instalado en el núcleo mismo del Gobierno y de los partidos que aún lo sostienen. La regeneración política tantas veces prometida es hoy un espejismo, sustituida por pactos de conveniencia y silencios cómplices.

El lastre territorial: Cataluña y País Vasco

El Ejecutivo sigue sustentándose en partidos que, lejos de querer construir España, trabajan día a día para debilitarla. Cataluña y el País Vasco, gobernados por formaciones abiertamente secesionistas, se han convertido en un lastre político: regiones cuyos representantes no quieren ser españoles, frente a ciudadanías que en gran parte sí se sienten españolas pero que ven cómo sus votos acaban apuntalando proyectos de ruptura. La paradoja es amarga: quienes quieren desmembrar España son premiados con más privilegios y más poder.

Carreteras, sanidad, educación: los síntomas del declive

Los datos hablan por sí solos. El paro juvenil es el segundo más alto de la UE, la sanidad pública se desangra con listas de espera interminables, la educación retrocede en todos los indicadores internacionales y la red viaria se encuentra en el peor estado de conservación en décadas. Hoy mismo, en plena operación retorno, 5 millones de españoles viajan por carreteras inseguras y trenes deteriorados, símbolo perfecto de un país que pierde velocidad mientras sus dirigentes proclaman negligentemente lo contrario.

Un cohete sin rumbo

¿Va España como un cohete? Quizá sí… pero uno averiado, sin rumbo y sostenido por alianzas que la empujan hacia la fragmentación y el declive.

España no necesita falsa propaganda ni excusas. Necesita políticos que no delincan, liderazgo de Estado, responsabilidad y soluciones reales. Y las necesita ya.

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