miércoles, 24 de septiembre de 2025

El Salario Mínimo Vital: entre la justicia social y la picaresca de siempre

 



En España tenemos una habilidad ancestral: convertir cualquier buena idea en un terreno fértil para la picaresca. Y el Salario Mínimo Vital (SMV) no podía ser la excepción.

Nació con una intención noble: garantizar que nadie se quede sin lo básico para vivir. Que ninguna familia, por falta de ingresos, caiga en la indigencia. En teoría, un mecanismo de solidaridad nacional, un colchón social contra la exclusión. Hasta ahí, nada que objetar.

Pero basta con rascar un poco en la realidad —como lo muestra el reciente reportaje sobre el barrio “Los Vikingos” de Córdoba (https://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/aqui-trabaja-nadie-come-vital-dentro-barrio-vikingos-cordoba_2025091768cac4eb37083b1b01b569c2.html)— para ver que el SMV también se ha convertido en otra cosa: el modo de vida del caradura. Ese que, pudiendo trabajar, prefiere instalarse cómodamente en la ayuda pública, mientras el resto se levanta cada mañana a sudar por un sueldo que, con suerte, apenas supera lo que él cobra sin mover un dedo.

La escena se repite:

  • Personas en edad laboral perfectamente válidas que declaran “aquí nadie trabaja, vivimos de la vital”.

  • Familias enteras que normalizan la dependencia como si fuera un derecho hereditario.

  • Y un sistema que, lejos de premiar el esfuerzo, acaba castigando al que cotiza y premiando al que esquiva sus responsabilidades.

El problema no es el SMV en sí mismo. El problema es que, en un país donde el trabajo precario campa a sus anchas, donde las inspecciones son laxas y donde se ha cultivado la cultura del atajo, el SMV corre el riesgo de transformarse en un premio a la inacción.

👉 Y aquí entra en juego la eterna paradoja española:

  • Si ayudas demasiado, alimentas al caradura.

  • Si ayudas poco, castigas al vulnerable.

El pobre de verdad, el que no tiene otra salida, queda atrapado en el estigma de ser “un mantenido”, cuando en realidad solo lucha por sobrevivir. Mientras tanto, el listo de siempre convierte la ayuda en su modus vivendi, justificando su inactividad con frases como “para qué trabajar si ya me lo dan hecho”.

Es injusto para todos:

  • Para el trabajador honrado, que ve cómo sus impuestos financian la holgazanería de otros.

  • Para el vulnerable real, que acaba metido en el mismo saco del estigma.

  • Y para la sociedad entera, que perpetúa guetos de dependencia en lugar de abrir puertas a la integración.

La solución no pasa por eliminar el SMV, ni mucho menos. La solución pasa por condicionarlo: formación obligatoria, itinerarios de inserción laboral, control férreo de fraude y temporalidad estricta. Es decir, que el SMV sea lo que debería haber sido desde el principio: un puente hacia la dignidad del trabajo, no una hamaca para la caradura profesional.

Porque al final, lo que duele no es la ayuda al necesitado. Lo que duele es ver cómo el eterno pícaro español, disfrazado de víctima, vuelve a salirse con la suya. Y mientras tanto, el que trabaja, madruga y cotiza se convierte en el tonto útil que sostiene el tinglado.

Quizá sea hora de recordarlo con claridad: la solidaridad es un deber moral y social, la picaresca no. Y si no aprendemos a distinguir entre ambas, corremos el riesgo de convertir el SMV en lo que nunca debió ser: una parodia de justicia social. Además, cuando la brecha entre el SMV y el salario mínimo interprofesional sea cada vez más ajustada, ¡QUIÉN VA A QUERER TRAJAR EN ESTE PAÍS? 

sábado, 13 de septiembre de 2025

Cuando la protesta se vuelve selectiva: doble rasero en la Vuelta Ciclista a España

Resulta desconcertante —y profundamente revelador— que en plena Vuelta Ciclista a España, los manifestantes propalestinos opten por interrumpir un evento deportivo con actos de violencia sin, al mismo tiempo, exigir la liberación de los rehenes israelíes que aún permanecen secuestrados por el grupo terrorista Hamás. Hombres, mujeres y niños que, según múltiples informes internacionales, siguen vivos bajo condiciones de tortura y humillación sistemática.

¿Dónde están las pancartas por ellos? ¿Dónde la compasión selectiva que denuncia el sufrimiento, pero solo cuando encaja con un marco ideológico prediseñado?

🧩 Hay algo profundamente contradictorio en reclamar “derechos humanos” y “paz”, mientras se glorifica o se justifica a organizaciones que practican el terrorismo y que, en la práctica, convierten a su propio pueblo en escudos humanos. El verdadero genocida del pueblo palestino es quien lo utiliza como rehén, como carne de cañón, como herramienta política.

📌 Pero la incongruencia no termina ahí. Tampoco se levantan voces en esas mismas manifestaciones contra el genocidio que Rusia está perpetrando en Ucrania, donde el exterminio sistemático de la identidad, la lengua, los niños deportados y las ciudades borradas del mapa son una realidad reconocida por las principales instituciones internacionales.

🔁 ¿Por qué esta ceguera selectiva? ¿Por qué una causa sí y otra no? ¿Por qué señalar solo cuando conviene? ¿Quién mueve realmente los hilos de estas marionetas de manifestantes?

El deporte debería unir, no ser rehén de narrativas unilaterales. Y si se va a protestar, que sea con coherencia moral y sin hipocresías. Porque cuando se elige quién merece nuestra solidaridad y quién no, lo que se está defendiendo no son los derechos humanos, sino una ideología envuelta en banderas.

¡Que se quiten las caretas y demuestren qué defienden realmente y sobre todo contra quien actúan!.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

🚭 El Gobierno aprueba la prohibición de fumar en terrazas y espacios compartidos

El Ejecutivo ha dado luz verde a una nueva restricción: no se podrá fumar en las terrazas de bares ni en espacios públicos compartidos.

La medida se presenta como una defensa de la salud pública, pero abre un debate de fondo:

👉 ¿Hasta dónde llega la protección colectiva y dónde empieza el derecho individual a decidir?

El tabaco, sin duda, es dañino. Pero ya existen leyes que impiden fumar en interiores y en espacios cerrados, precisamente para proteger a quienes no quieren exponerse al humo ajeno. Ahora, la prohibición se extiende también a terrazas al aire libre, donde muchos consideran que el riesgo de exposición es mínimo.

⚖️ Lo que está en juego no es solo el consumo de tabaco, sino el derecho a la libre elección: fumar o no fumar en espacios abiertos, siempre que no afecte a los demás. ¿Debe el Estado imponer la prohibición total, incluso en contextos donde la convivencia ya estaba regulada?

España se encamina hacia un modelo cada vez más restrictivo, donde la voluntad individual queda relegada a un segundo plano frente al intervencionismo político. En Europa no hay parangón de tal restricción a los derechos de las personas.

La cuestión no es si fumar es bueno o malo —eso está claro—, sino si el Gobierno debe decidir cómo y dónde vivir cada elección personal.

jueves, 4 de septiembre de 2025

📰 Opinión | La Vuelta ciclista y el secuestro del deporte

Lo que debía ser una fiesta deportiva seguida en todo el mundo se ha convertido en un escaparate ideológico. La Vuelta a España, emblema del esfuerzo y la superación, ha sido interrumpida por manifestaciones que no eran solo pro-palestinas, sino directamente pro-Hamas, que nada tienen que ver con la solidaridad con el pueblo palestino, blanqueando y dando voz a una organización terrorista que utiliza la violencia como método. Manifestaciones pro-Hamas han empañado, precisamente en las provincias vascongadas, una de las pruebas deportivas más importantes de nuestro país, ESPAÑA.

La Vuelta, que este año solo recorre media España, no puede convertirse en escenario de propaganda ideológica que siembra odio y división. La libertad de expresión no puede confundirse con la apología de un grupo terrorista.

Mientras los ciclistas dan ejemplo de sacrificio, esfuerzo y espíritu de equipo, en las cunetas algunos pretenden imponer un relato que legitima la violencia y divide a nuestra sociedad.

Lo más grave no fueron solo los cortes de etapa o el riesgo para la seguridad de los corredores, sino la reacción del propio director de la carrera, que llegó a invitar al equipo Israel-Premier Tech a marcharse de la competición.

Y entonces surge la pregunta inevitable:

  1. ❓¿Lo hará también con equipos financiados por países árabes sin derechos humanos?
  2. ❓¿O con ciclistas rusos que aún participan bajo distintas banderas, pese a la invasión de Ucrania?

El ciclismo debe unir, no dividir. La neutralidad del deporte no es negociable. Convertir la Vuelta en un campo de batalla ideológico es una traición a la esencia misma del deporte.

⚠️ La UCI (Unión Ciclista Internacional) no puede mirar hacia otro lado. Debe sancionar a la organización por no garantizar seguridad ni neutralidad política, y por permitir que los corredores se vean envueltos en una polémica que nada tiene que ver con el deporte.

España necesita cuidar su imagen internacional y proteger sus eventos deportivos de quienes los usan como escaparate de odio. La Vuelta debe ser deporte, no política sectaria. Aunque sea Difícil evitar esto cuando desde el mismo Gobierno y los partidos secesionistas se proclama la división, el bulo, el odio ante un pensamiento diferente.


👉 La Vuelta pertenece a todos los aficionados, no a un puñado de radicales ni a los intereses políticos del momento.

👉 El deporte debe ser deporte. Y nada más.

📢 #LaVuelta #NoAlSectarismo #DeporteEsDeporte

viernes, 29 de agosto de 2025

📰 Opinión | “España va como un cohete”… ¿hacia dónde?

Pedro Sánchez repite que España “va como un cohete”. Una metáfora que pretende transmitir fuerza y velocidad, pero que contrasta con un país que vive su mayor deterioro en décadas: inseguridad, paro, corrupción, servicios públicos en caída libre y fractura territorial.

Incendios: la excusa del clima y la realidad de la dejadez

Este verano, España vuelve a arder. La mayoría de incendios tienen origen humano, muchos provocados, pero desde Moncloa la explicación oficial se limita a culpar al cambio climático. Mientras tanto, la respuesta del Gobierno llega tarde, mal y sin coordinación, dejando a comunidades enteras a merced de las llamas y a los ciudadanos con la amarga sensación de abandono institucional.

Corrupción en el corazón del poder

La corrupción ya no es una amenaza externa: se ha instalado en el núcleo mismo del Gobierno y de los partidos que aún lo sostienen. La regeneración política tantas veces prometida es hoy un espejismo, sustituida por pactos de conveniencia y silencios cómplices.

El lastre territorial: Cataluña y País Vasco

El Ejecutivo sigue sustentándose en partidos que, lejos de querer construir España, trabajan día a día para debilitarla. Cataluña y el País Vasco, gobernados por formaciones abiertamente secesionistas, se han convertido en un lastre político: regiones cuyos representantes no quieren ser españoles, frente a ciudadanías que en gran parte sí se sienten españolas pero que ven cómo sus votos acaban apuntalando proyectos de ruptura. La paradoja es amarga: quienes quieren desmembrar España son premiados con más privilegios y más poder.

Carreteras, sanidad, educación: los síntomas del declive

Los datos hablan por sí solos. El paro juvenil es el segundo más alto de la UE, la sanidad pública se desangra con listas de espera interminables, la educación retrocede en todos los indicadores internacionales y la red viaria se encuentra en el peor estado de conservación en décadas. Hoy mismo, en plena operación retorno, 5 millones de españoles viajan por carreteras inseguras y trenes deteriorados, símbolo perfecto de un país que pierde velocidad mientras sus dirigentes proclaman negligentemente lo contrario.

Un cohete sin rumbo

¿Va España como un cohete? Quizá sí… pero uno averiado, sin rumbo y sostenido por alianzas que la empujan hacia la fragmentación y el declive.

España no necesita falsa propaganda ni excusas. Necesita políticos que no delincan, liderazgo de Estado, responsabilidad y soluciones reales. Y las necesita ya.

domingo, 17 de agosto de 2025

🐿️ Cuentos del Bosque Encantado. Capítulo 4 – Don Perico y la caída del Gran Oso

El bosque había conocido tiempos de calma con Papá Oso, pero bajo la corteza de esa tranquilidad, las cosas no iban bien.

En su consejo se habían colado animalillos que, al principio discretos, empezaron a llevarse bellotas de la despensa, a aceptar comisiones en avellanas por mover troncos de un lado a otro, o a “perder” miel por el camino a la colmena.

El zorro “Periquito”, que ahora era un zorro adulto y muy astuto, observaba todo.

Ya no era el joven inexperto que conocimos en el Capítulo 2: ahora todos lo llamaban Don Perico.

Había aprendido a tejer alianzas y a elegir a los amigos correctos… o los más peligrosos.

Don Perico se fue ganando el favor de los animales más granujas del bosque: la serpiente de la charca, el mapache de las provisiones y la urraca que sabía abrir cualquier cofre de bellotas.

Entre todos, planearon un movimiento para derrocar al Gran Oso.

—Papá Oso está dormido, y el bosque necesita otra cosa —susurró Don Perico al consejo.

—¿Otra cosa… o tus cosas? —preguntó la liebre.

El zorro solo sonrió.

En pocos meses, rumores y quejas crecieron como zarzas.

Cuando Papá Oso quiso reaccionar, la red de Don Perico ya había ganado a la mayoría.

Con discursos ágiles y promesas para cada especie, el zorro consiguió lo que se proponía: sentarse en el tronco de mando del bosque.

Papá Oso, derrotado, volvió a su cueva, mientras Don Perico celebraba con sus nuevos aliados.

El cambio fue tan sonado que los animales compusieron una nueva canción ligera y pícara, que aún hoy se canta para recordar cómo un zorro paciente puede esperar su momento… y tomarlo.


🎵 La canción del Bosque – Don Perico

En el consejo sonaba un rumor,

bellotas que faltan, comisiones sin pudor.

El zorro miraba, callado y formal,

pero en su cabeza ya había un plan.

Con la serpiente, con el mapache,

y la urraca que abre cualquier estuche,

Don Perico tejía su red,

y al viejo Oso le quitó el poder.

Promesas rápidas, sonrisa veloz,

todos pensaban: “Este sí es feroz”.

Y así en el tronco, el zorro quedó,

mientras Papá Oso la cueva tomó.

Moraleja cantada:

A veces el tiempo es la mejor arma,

esperar, tejer, y dar la alarma.

Que el bosque recuerde que el más paciente

puede ser el cambio… o el presidente.

viernes, 15 de agosto de 2025

Cuentos del Bosque Encantado. 🐻 Capítulo 3 – El Gran Papá Oso

Tras los años de Bambi, el bosque estaba exhausto.

Había troncos decorativos en lugares inútiles, charcas ornamentales sin agua y senderos que no llevaban a ninguna parte.

Las raciones se habían reducido, las pensiones en bellotas se habían congelado y, aunque muchos recordaban con alegría que bajo su mandato se permitió la unión de animales del mismo sexo, la despensa y las cuentas estaban en ruinas.

Fue entonces cuando apareció Papá Oso.

Grande, corpulento y de paso lento, prometía calma y “saneamiento” para el bosque.

—Yo pondré orden en todo esto —decía, con su voz grave y pausada.

Al principio, el bosque respiró aliviado.

Los derroches desaparecieron y la economía dejó de hundirse, pero pronto quedó claro que, más allá de evitar nuevos problemas, Papá Oso no traía muchas soluciones.

Sus discursos eran largos y solemnes, con muchas pausas…

pero cuando terminaba, los animales se miraban entre sí, preguntándose qué había querido decir.

—Creo que habló de hojas secas… ¿o era de almacenar miel? —susurraba la ardilla.

A pesar de todo, Papá Oso fue reelegido.

Después de Bambi, muchos animales pensaron que “mejor poco que nada”.


Con el tiempo, la historia de Papá Oso se convirtió en una canción lenta y pausada, con tantas pausas como palabras, para que el bosque recordara que la calma sin dirección no siempre es la solución.


🎵 La canción del Bosque – Papá Oso

Tras Bambi llegó, con paso pesado,

Papá Oso al mando, tranquilo y calmado.

Prometió cuentas claras, control y razón,

pero el bosque esperaba un poco más de acción.

Los troncos de adorno seguían allí,

las charcas vacías, los caminos sin fin.

La unión de parejas fue cosa de ayer,

logro de Bambi, que todos sabían bien.

Hablaba despacio, miraba al sol,

y todos pensaban: “Esto suena a rol…

pero ¿qué ha dicho? ¿qué va a pasar?

¿O solo quiere el tiempo gastar?”

Moraleja cantada:

Tras el derroche, la calma es un bien,

pero si no hay avance, poco sostiene.

Que el bosque necesita más que reposar,

precisa un rumbo para prosperar.