
Había una vez, en un bosque frondoso y apacible, un lindo cervatillo llamado Bambi.
Bambi era simpático, siempre sonreía y tenía una mirada tan dulce que hasta el búho más cascarrabias del bosque suspiraba al verlo pasar.
No corría muy rápido, no sabía encontrar comida para todos ni conocía bien los caminos, pero… era adorable. Y eso, en el bosque, contaba mucho.
🌳 El consejo de los animales
Cada año, los animales se reunían para elegir a quien dirigiría el destino del bosque:
asegurar que hubiera agua en los riachuelos, comida en las praderas y seguridad ante los depredadores.
Ese año, la asamblea estaba dividida. El zorro proponía a uno de los ciervos más sabios, pero el oso y el tejón tenían otra idea:
—Necesitamos a alguien que todos quieran, no importa si sabe o no —dijo el oso.
—Sí —añadió el tejón—, alguien manejable, que no discuta y que se deje aconsejar.
🦌 El elegido
Fue entonces cuando, entre los arbustos, apareció Bambi, trotando con torpeza, sonriendo como si nada malo pudiera ocurrir.
Su ingenuidad era tan evidente que hasta el lobo dejó escapar una risa.
—¡Perfecto! —dijo el zorro con sorna—. Este convencerá a todos de que todo irá bien… aunque no sepamos cómo.
La campaña fue un éxito.
Bambi recorría el bosque prometiendo flores para las abejas, charcos eternos para las ranas y pasto fresco para las vacas.
Con su voz suave y su risa encantadora, ganó las elecciones sin que nadie preguntara cómo lo haría.
🌪️ El despertar
Pasaron las estaciones y el bosque empezó a cambiar… para peor.
- Los riachuelos se secaron porque nadie construyó nuevos diques.
- Las praderas se llenaron de maleza.
- Los depredadores entraban y salían sin control.
Bambi, mientras tanto, se dedicaba a inaugurar charcas imaginarias, hacerse fotos con ardillas y dar discursos sobre lo hermoso que era vivir en el bosque… aunque el hambre apretara.
🧩 Moraleja
El bosque había elegido a su líder no por su capacidad, sino por su cara amable.
Y pronto aprendieron que la simpatía no alimenta, la sonrisa no protege y la ingenuidad, cuando gobierna, se convierte en desastre.
En la próxima asamblea, los animales prometieron recordar una lección muy simple:
mejor un líder que sepa guiar que un bobalicón que se deje guiar por otros.
Y así fue como, entre risas y desengaños, el bosque aprendió una lección amarga.
Para que nadie la olvidara, los animales compusieron una canción sencilla y pegadiza,
una fábula cantada que, con humor y rima, recordaba a todos lo ocurrido aquel año.
Cada vez que alguien pensaba en votar solo por simpatía, esta melodía resonaba entre las ramas…
🎵 La canción del Bosque a Bambi, el líder por sonrisa 🎵
En un bosque frondoso, con luz y verdor,
vivía un cervatillo de tierno candor.
Bambi era su nombre, y al amanecer
su risa era todo lo que había que ver.
Saltaba y corría, sin rumbo quizás,
miraba a los otros y les saludaba en paz.
No era veloz, ni era el más sagaz,
pero su sonrisa… ¡valía por demás!
Un día los sabios del bosque se unieron:
“¿Quién guiará el bosque?”, todos se preguntaron.
El zorro astutísimo y el oso grandón
buscaron al más dócil, sin mucha razón.
Y Bambi llegó, radiante y gentil,
sin planes concretos, pero de perfil
era el más amable, el más popular,
y todos pensaron: “¡Él nos va a guiar!”
Bambi aceptó, sin saber del todo
que guiar un bosque no es solo dar modo
de posar sonriente y decir “¡Qué bonito!”,
sino hacer que el lago esté limpio y fresquito.
Pasaron las lunas, y el bosque cambió:
el pasto escasea, el río menguó.
Bambi seguía con su sonreír,
pero nadie sabía ya cómo vivir.
El zorro y el oso, detrás de un arbusto,
manejaban todo a su propio gusto.
Y el bosque entendió, con amarga certeza:
no basta la gracia, se precisa destreza.
Moraleja (en coro):
A veces la cara más dulce y sincera
no es la que sabe cómo se lidera.
Elige al que pueda cuidar tu sendero,
no al que prometa sin rumbo certero.




En España, más de 1,5 millones de personas se ausentan de su puesto cada día. La tasa de absentismo supera el 7 % del tiempo laboral pactado, una de las más altas de Europa. La principal causa sigue siendo la incapacidad temporal por enfermedad común.

El conflicto en Gaza está sacudiendo al mundo.